jueves, 11 de mayo de 2017

La bella durmiente. Por E. Grimm digo Rus

Imagínate años y años sin lavarse...
Erase una vez una mujer muy bella y que dormía mucho, como todo adolescente, por eso la llamaron "Bella Durmiente" (que imaginación), aunque sus amigos la llamaban BD...

Erase una vez un reino de esos felices de los cuentos... Pero sus reyes, el gey y la geina solo deseaban una cosa para que felicidad fuera plena, un porrito, digo un hijo. Entonces, aprovechando el tráfico de influencias, llamaron a las hadas y estas les concedieron el deseo. Y nació Bella, no la de Crepúsculo, ¡por Dios!, sino una hija guapa, lista, buena y además rubia. El rey reunió a las hadas, excepto a una, que era hermana de una tal Leti y un poco tocap...


- Estimadas amigas y amigues, como diría la ex-ministra Aidó, había dicho hijo, pero no el genérico, joer, sino macho, pa que herede el reino, pero aún así, gracias por concederme el deseo.

Pero el rey tenía un amigo alemán que le escondía las cosas y se había olvidado de la más arpía, algo que pagaría carísimo, porque esta se presento sin avisar.

- ¡Viva la República! gritó entrando por la puerta...

- Ves porqué no la he invitado, dijo el gey a la geina con resignación, siempre tocando la moral.

- No me has invitado y yo te maldigo, aparte de ponerte dos velas negras, te voy a predecir el futuro de tu hija... no tendrá futuro, a la edad de 18 años, ya que antes no es legal, se fumara un caliqueño de maría caducada y entrará en un trance.

Pero la prima segunda por parte de padre, que no la podía ni ver a esta malvada señora y que además, era monárquica, le dijo a la geina.

- A ver Migeina, que era el nombre de su majestad, aunque los amigos la llamaban Migé. No te agobies, si eso sucede, un príncipe podrá despertarla con un beso.

Y sucedió lo que debía suceder, que si no no sería un cuento y la niña se fumó un peta caducao y la cascó, bueno, entro en trance y así estuvo ¡10 años!. Pero como era tan mona y los tíos somos asina, pues vino el primero y dijo: "A ver si pillo cacho o algo".

Pero claro, 10 años dormida, cuando el amigo se acercó, la pobre chica daba un pestazo y encima cuando fue a besarla dijo:

- Mira hija, eres mu mona pero te jiede er papo que no veas, paso.

Y así uno tras otro, hasta que apareció uno muy poco agraciado. El tio se acercó y la beso y ella se despertó y alguno dirá, como que no se echó pa atrás con el aliento de aquella bella dama. Pues porque no tenía olfato, el tipo no olía, vaya. Pero claro, una princesa y mona, vio al muchacho y le dijo:

- ¡Joer que susto me has dao! ¿es que no había principes azules?.

- Pues sí los había pero como te canta la garganta pues se iban corriendo.

- Joer es que llevo 10 años sin lavarme los dientes y en esta época no hay un dentista que me pueda hacer una limpieza.

- No te preocupes, que yo no huelo.

- Joer pero yo si veo y es que te miro y...

Y encontraron la solución, como él no olía, pues no había problema y ella se pasaría el día ciega (de fumar) y cuidando de la fecha de caducidad y fueron felices y comieron perdices, sobre todo ella que la marihuana da hambre.

Moraleja: Siempre hay un roto pa un descosio

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No dudes en preguntar o aportar y recuerda que en el enlace lateral hay una encuesta de satisfacción, que agradecería contestaras