jueves, 13 de abril de 2017

Unión, Federación y Confederación desde el liberalismo. Por E. Rus

Está el federalismo real y luego los dictadores disfrazados...
Expongo mi opinión sobre unionismo, el federalismo y confederacionismo, qué son y que no son, porque a veces confundimos términos...
Bienvenidos a la reflexión de los jueves, que junto a otras que pueden ver aquí, conforman este Blog. España tiene dos grandes opiniones respecto al federalismo: una la de "la derecha", que lo ve como algo que llevaría al caos; otra la de "la izquierda" que tiene partidos supuestamente federales y pide mayor independencia autonómica pero solo en el gasto y sin una verdadera corresponsabilidad fiscal, que evitaría absurdos como que Cataluña gaste más del doble que Madrid en su parlamento o que la Generalitat compre granadas aturdidores con un dinero que en parte no es suyo. 

Sin embargo, existe una opinión muy minoritaria en esta piel de toro, proviene de un pensamiento económico y social, el denominado liberalismo. Sus principios son básicamente tres: propiedad privada, acuerdos voluntarios y no agresión. Dos de sus vertientes, en cierta medida enfrentadas, son el liberalismo clásico (no confundir con neoliberalismo) y el anarcocapitalismo. Dentro del primero podemos incluir, desde mi punto de vista, escuelas como el monetarismo o la minarquista, partidarias de estados pequeños, mientras la segunda, llamada de forma coloquial "ancap" es partidaria de los sistemas anarquistas, pero que respeten los tres principios liberales. Este pensamiento económico (que no político) normalmente tiene cierta afinidad con los sistemas políticos descentralizados o los federados o confederados y en menor medida los unionistas, aunque estos sean un centralismo disfrazado en la realidad. De hecho, una de sus máximas es la frase de Lord Acton: "El poder tiende a la corrupción y el poder absoluto corrompe absolutamente". Lo cierto es que un sistema de "libre mercado" o que tiende a él suele ser muy descentralizado. Los mercados no actúan nunca en competencia perfecta sino que son lo que la Escuela Austriaca de Economía define como "Mercados Competitivos" y evolucionan de forma dinámica.

La razón de que los sistemas de planificación central o los sistemas de intervención pública, como la Socialdemocracia (que en parte está basada en el keynesianismo) sean normalmente centralistas o unionistas es evidente: no puede realizarse una política fiscal o monetaria eficientes si no existe una unión real. Esto es así, porque se necesita un organismo independiente de los miembros que la planifique y ejecute. Otra cuestión es si existe o no una política fiscal o monetaria eficientes, pero esa premisa es objeto de debate enconado hoy en día y tiene defensores y detractores (mi caso).

Con la política monetaria y el monetarismo (que algunos como Rallo no consideran estrictamente liberal) ocurre algo parecido. Las medidas tomadas para supuestamente equilibrar la economía de un territorio, solo pueden ser eficaces con Bancos Centrales como el BCE o la FED y estos no servirían de mucho sin un monopolio de emisión de dinero. Una de las consecuencias negativas, desde el punto de vista de muchos liberales, de estas emisiones de dinero la tenemos en el "ladrillazo" español y el encarecimiento de la vivienda, gracias al crédito fácil.

Todas estas opciones son puntos de vista y la opinión es siempre respetable, pero debemos dar al Cesar lo que es del Cesar y una unión o una federación no son lo mismo que una confederación. Por ejemplo, tenemos la antigua Confederación Helvética (Suiza), que hoy en día ya no es lo que la hizo grande a mi modo de ver, sino un "moderno" estado federal que permite que un 50,3% de su población se imponga al resto. 

Podemos ser partidarios de uno o de otro, pero no es de recibo confundir su definición y significado, eso suele llevar a "adoctrinamientos" interesados, provocados por la connivencia estado-poderosos (esos "Illuminatis") que tanto daño hacen. Por ejemplo, la noticia publicada hoy en El Confidencial sobre la compra de granadas aturdidoras por parte del gobierno catalán. Es probable que esto también pasara en un sistema federal, pero al menos, sería con su dinero, no con el mío, como sucede por ejemplo en Euskadi.

Una vez más: "El poder tiende a la corrupción y el poder absoluto corrompe absolutamente". Lord Acton.

2 comentarios:

  1. En estos temas tan complicados es difícil tener una opinión certera. Tiendo a pensar que lo mas enriquecedor para la sociedad es la libertad e igualdad.

    Hablando de libertad territorial: libertad de tránsito y libertad de comercio (justo). Por consiguiente, que ciertos territorios de un mismo país exijan independencia o más poder (federal), para mi es contrario a cualquier tipo de libertad y solo esta promovido por la capacidad de ciertos "Sarumanes" en crear odio y promover una "brecha" que no le interesa a nadie, a excepción de sus señores bolsillos. Llegando incluso a tergiversar la historia y a crear su propia filosofía para justificarlo.

    Y hablando de igualdad. Si existiesen unas leyes justas, no tiene sentido que dos personas no compartan esas leyes porque formen parte de territorios distintos englobados en otro territorio. Lo sencillo vence a lo complejo.

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    1. Gracias por venir y sobre todo por opinar, lo siento es que lo que puede ser para usted una ley justa no tiene porqué ser lo para mí y por tanto en un Estado federal es más fácil que yo pueda decidir dónde vivís , en función de lo que yo considero justo , que un estado centralizado en qué una ley que usted y otros puedan votar, yo deba admitir. Un saludo cordial.

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